Este es un llamamiento dirigido a todos los jóvenes y a las personas que conservan en el fondo de su alma el espíritu inconformista propio de la juventud.
Despertad de vuestro letargo, sed críticos ante los medios de comunicación y el poder político. No os conforméis con seguir la corriente. Luchad. Luchad por una sociedad más justa, más humana. Luchad por los débiles, por aquellos que no tienen voz, especialmente los no nacidos. Sed inconformistas, ciudadanos críticos que tengan criterio propio y limiten los abusos del poder. Sois únicos, irrepetibles, en vuestras manos está el presente y el futuro de la Humanidad.
Cada uno de vosotros está llamado a ser un pequeño haz de luz, una esperanza nueva en esta sociedad confusa, que reniega de sus raíces para vagar sin rumbo hacia la más absoluta decadencia. No hablo de una decadencia material, sino de algo mucho peor, que es la pérdida de la identidad propia, del sentido último de nuestro caminar. A ti te pregunto, joven, algo que solo tú podrás responder. De tu respuesta dependerá el resto de tu vida. ¿Quién eres?, ¿Cuál es el sentido de tu existencia?, ¿Para qué estás aquí?. Si nunca te has parado a hacerte esta pregunta, te invito a que busques dentro de ti. En ti podrás encontrar la respuesta. No te resignes a perderte entre la masa, debes ser su fermento. Debes contribuir a cambiar el mundo. En tus manos estás que los que te rodean sigan vagando erráticos, o descubran realmente que no son simplemente producto del azar, que han sido amados desde el principio, incluso desde antes de su existencia. Porque solo el Amor con mayúsculas, solo Dios nos puede mostrar el verdadero camino.
Unámonos como hermanos, andemos juntos por el camino de la Historia. Vayamos de la mano, amemos al hermano e incluso al enemigo. ¡Qué gran verdad!. Piénsalo por un momento. Si todos amásemos incluso a nuestro enemigos como Jesucristo, no habría hambre, miseria, guerras, avaricia, odio… En el amor a los enemigos, el seguimiento de Cristo, está la clave para construir el Reino de Dios en la Tierra.
¿Te atreves a ser distinto?